domingo, 29 de septiembre de 2013

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Ya está, se terminó. Llega un momento en el que por alguna razón desconocida haces un click y tu cabeza y tu corazón hacen las paces. Por fin llegan a un acuerdo y te liberás, todo vuelve a empezar de cero. 
Empezás a ver las cosas como son y dejas de imaginar como querrías que fueran, te sentís lista para pasar de página, por lo menos en ese instante. Tomas la decisión de dar un paso al costado, pero esta vez de verdad, como si cada átomo de tu cuerpo se volviera a acomodar en tu lugar. 
Abrís camino... Esos laberintos que VOS mismo supiste construir ya no tienen lugar en tu vida. Tomas control, asumís la verdad, la empezás a creer, aunque siempre la conociste. 
Respirá, mente en blanco, escuchá a tu alrededor, avanzá timidamente, asomando una parte por vez... 
Solo vos, vos y tu alma...
Por ahora no necesitas nada más...

domingo, 25 de agosto de 2013

Era algo así como perfecto

El era algo así como un bloque de hielo. Era inseguro, grosero, nada amoroso, vivía despeinado. Era algo así como perfecto. 

Un bloque de hielo maravilloso que a veces se derretía. Y cuando conseguías que pasara todo era lo mejor que podría haber pasado en tu vida.

Podías sentir la furia, el amor, la felicidad, la angustia, la ansiedad, el miedo y todo en sus ojos. Menos su tristeza, su tristeza únicamente y sólo únicamente aparecía en su sonrisa. Una sonrisa que te hablaba y que te decía; "No me conoces y nunca lo harás". En realidad cuando el bloque de hielo se derretía, los muros se derribaban y la escalera se colocaba en el sitio perfecto para llegar al jardín donde guardaba todo su corazón reconstruido en pedazos. No había nada que decir, con una mirada quedaba todo dicho... 

lunes, 8 de julio de 2013

Vueltas



De vez en cuando pasa que volvés a mi cabeza, es inexplicable pero me acuerdo de un gesto, una palabra, un aroma, un sonido. Creo que es eso que algunos llaman memoria emotiva, no sé, sinceramente no me importa como se llame, si no lo que causa en mí. Para los fatalistas, los sensibles y aquellos cuya imaginación va más allá, se hace necesario aclarar que no vivo en eterno sufrimiento ni mucho menos, es más, no suelo evocar recuerdos, no porque los oculte, si no porque simplemente no vienen a mí…
Dicho esto, cuando sí aparecen siento como una tranquilidad intranquila, desesperación pero controlada, tristeza, vacío, aunque no lo suficiente para llorar o desanimarme. Es algo raro, y tengo que admitir que muchas de las veces que abrí un libro, vi una película o serie o escuché a alguien hablar, una parte de mí lo hizo buscando una palabra para ese sentimiento, o por lo menos encontrar que no soy yo la única que siente de ese modo.  Cabe decir también que mis intentos fracasaron.
Sinceramente creo que dentro de mi hay sentimientos que luchan por ver quién prevalece, la tristeza se bate a duelo con la bronca, el orgullo encuentra, a su forma, como hacerle frente a la impotencia, mientras que la timidez, la inseguridad la sumisión miran, desde afuera, sin dejar de ser ellas también partícipes. ¿Qué hice mal?, ¿Por qué terminó?, ¿Quién te pensás que sos?, ¡Olvidate que encuentres a alguien como yo!... Todo eso, todo eso, va y viene, me calmo y no, pienso, medito, repaso, doy vueltas, sobre todo doy vueltas, me despejo, escucho música, me duermo, sueño, despierto, recuerdo, vuelvo a pensar, vuelvo a dar vueltas, me enojo, me traquilizo, me entristezco, me olvido, vivo, camino, recuerdo y así y así y así y mi vida termina girando siempre en torno a vos. Siempre en torno a vos, aunque no quiera, aunque me castigue por hacerlo, aunque haga como si  no, aunque me obligue a que no, aunque a veces hasta logre olvidarme, siempre gira en torno a vos, siempre. ¿Qué tipo de fuerza, que poder tendrás para mantenerme siempre ocupada? ¿Tan débil, tan dependiente de vos soy?¿Por qué me hago esto a mí misma?¿Por qué simplemente no lo supero?¿Y por qué es tan fácil para vos hacerlo?
Tan simple y tan complicado como eso.

miércoles, 3 de julio de 2013

sábado, 22 de junio de 2013

Anochecer en Capital




Salgo a caminar, y de repente tengo una rara sensación de tranquilidad, como esa que viene cuando estás rodeada de caos, pero aún así te sentís más allá, mirando todo de lejos. Creo que es buen momento para un cigarrillo, lo enciendo y siento como si al exhalar el humo, se estuviera yendo con él todo lo que me preocupa (no soy de fumar mucho, pero acepto que hay momentos que invitan a hacerlo). Para colmo noto que empiezan a caer unas tímidas gotas, que no hacen más que aumentar la velocidad de los pasos de los peatones, la frecuencia de los bocinazos y el nerviosismo en general; y producir un efecto totalmente inverso en mí.
                Todo eso se complementa y crea la ecuación perfecta para llegar al equilibrio, Capital me transmite esa rara sensación (o quizás la rara soy yo) de saberme distinta, indiferente a ese otro mundo en donde todo lo controlan las manecillas del reloj.